1) En primer lugar es necesario reconocer la existencia en nuestra hipoteca de una cláusula suelo tomando como referencia las expresiones a las que hacíamos mención días atrás.

2) Darse cuenta que tras las diferentes revisiones de la hipoteca y variaciones a la baja del índice de referencia, la cuota mensual a pagar por la hipoteca no se reduce.

3) Una vez que nos hemos dado cuenta de lo anterior, es posible también reconocer hasta tres argumentos que justifican la reclamación: a) que se ha firmado la oferta vinculante o que en la hipoteca no figuraba el suelo; b) que existe un desfase amplio entre la cláusula suelo y la cláusula techo o incluso que no exista cláusula suelo; c) que el cliente no fuese debidamente informado de lo que se firmaba.

4) Si además, salen sentencias que declaran nulas las cláusulas suelo de hipotecas de la misma entidad en la que nosotros tenemos la nuestra, esto será un indicador de que es posible que esa entidad haya incluido este tipo de cláusulas en todas sus hipotecas, por lo que conviene revisar la nuestra a conciencia.

Estos son algunos de los indicadores que harán saltar nuestras alertas y así poder reaccionar ante una situación que supone un verdadero perjuicio para nuestro bolsillo.


Ubicación: Valencia, Valencia, España
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